Avance en salmonicultura sin evaluación ambiental estratégica
La asociación civil presentará este viernes un reclamo administrativo en el Consejo Provincial de Medio Ambiente. Denuncia que el decreto reglamentario de la Ley 1601 es conceptual, técnica y normativamente incorrecto, y que se están haciendo promesas a empresas inversoras que podrían no tener sustento legal ni ambiental.
Desde Asociación Civil Mane’kenk alertamos que los anuncios de inversión en salmonicultura que circulan en la provincia no tienen, por el momento, ningún asidero administrativo real. Se trata de cartas de intención y promesas que el gobierno provincial está realizando sin haber completado —ni siquiera iniciado— el proceso de evaluación ambiental estratégica (EAE) que la propia Ley 1601 exige como condición previa a cualquier autorización de emprendimiento.
El subsecretario de Pesca, Marzioni, sostuvo durante toda la defensa de esa ley que no se autorizaría ningún proyecto sin antes realizar la EAE. Sin embargo, lo que el gobierno está haciendo en este momento es exactamente lo contrario: recibir empresas, generar expectativas de inversión y firmar convenios, mientras ese proceso participativo obligatorio no existe.
Un decreto reglamentario con errores graves
Este viernes, en el marco de la reunión del Consejo Provincial de Medio Ambiente —que no se convocaba desde hacía casi dos meses— Mane’kenk presentará formalmente un reclamo sobre el decreto reglamentario de la Ley 1601. El instrumento está plagado de errores conceptuales, técnicos y normativos: el mecanismo que crea se asemeja a una Evaluación Ambiental Sectorial mal denominada como EAE, excluye los procesos de participación pública y desconoce las obligaciones que Argentina asumió al ratificar el Acuerdo de Escazú.
Al mismo tiempo, el decreto no otorga ninguna seguridad jurídica ni normativa a las empresas interesadas: si la EAE, cuando finalmente se realice, no arroja los resultados que el gobierno anticipa, todo lo prometido podría no poder concretarse.
Río Chico y energía: dos límites que nadie menciona
Entre los anuncios más recientes figura el de la empresa Sulko Romero, que habló de una inversión de 12,5 millones de dólares para producir salmones en tierra en Río Grande, con extracción de agua del río Chico. El problema es que ese río ya fue «prometido» a múltiples emprendimientos simultáneos: el puerto, empresas de lavado de áridos y ahora la salmonicultura. El río Chico no tiene caudal para todas esas producciones. Las evaluaciones ambientales segmentadas —que analizan cada actividad por separado— no dan cuenta de ese impacto acumulado.
A eso se suma la pregunta sobre el origen de la energía que demandaría una industria de esa escala, en una provincia donde la población no tiene garantizado el suministro energético domiciliario y reclama por el recorte de subsidios al gas.
Respuestas a pedidos de información ambiguos y sin respaldo
Los pedidos de informe dirigidos a la Secretaría de Pesca son respondidos con demoras y respuestas acotadas, mencionando títulos y sin documentación respaldatoria que sustente lo que informan.
El conflicto sigue activo
Desde Mane’kenk y el colectivo No a las Salmoneras continuamos planificando actividades para el segundo semestre, informando a la ciudadanía y monitoreando cada movimiento administrativo. Alertamos a la población para que no se quede esperando ofertas de empleo que no van a llegar: estas son promesas sin sustento que no están prosperando. Seguiremos presentando pedidos de información, recurriendo cualquier intento de introducción de especies exóticas no permitidas y exigiendo que el proceso de evaluación ambiental estratégica se realice con participación pública real, antes de que se autorice cualquier emprendimiento.